El 20% de los españoles supera los 65: cómo evitar caídas y vivir sin dolor
en la madurez

 

Según el INE, en España, más del 20% de la población tiene más de 65 años, una
cifra que seguirá creciendo en la próxima década. Con este escenario, mejorar la
calidad de vida de los mayores y reducir el riesgo de caídas se ha convertido en un
desafío de salud pública. Sin embargo, el sedentarismo continúa siendo un problema
frecuente en este grupo de edad.

“Cada vez hablamos más de envejecimiento saludable o mayores activos, pero aún
persiste la idea de que, al llegar a cierta edad, toca resignarse a vivir con dolor o
renunciar a una vida independiente”, explica el Dr. Ángel Villamor, Director Médico
de la Clínica iQtra. “Es justo lo contrario: la actividad física adecuada es esencial para
conservar movilidad, funcionalidad y bienestar emocional”.

Ejercicio sí, pero adaptado al estado articular

A partir de los 60 años, el aparato locomotor experimenta cambios que aumentan la
fragilidad ósea y articular, especialmente si hay inactividad. Por ello, el Dr. Villamor
insiste en la necesidad de optar por ejercicios seguros y adaptados:
• Caminatas a buen paso
• Bicicleta
• Baile
• Natación
“El objetivo no es hacer deporte de alto impacto, sino mantenerse en movimiento con
actividades que cuiden las articulaciones, los huesos, los músculos y los tendones”,
señala el médico. Además, destaca que las actividades que integran interacción social — como el baile o las caminatas en grupo— aportan un extra de motivación y mejoran el estado emocional.

“Cada vez hablamos más de envejecimiento saludable o mayores activos, pero aún
persiste la idea de que, al llegar a cierta edad, toca resignarse a vivir con dolor o
renunciar a una vida independiente»

Actividad física como prevención: equilibrio, reflejos y coordinación

A partir de la sexta década, la pérdida de reflejos, el deterioro articular y el desánimo
emocional pueden incrementar el riesgo de caídas. Sin embargo, la evidencia muestra
que el ejercicio regular mejora el equilibrio, la coordinación y la estabilidad.
“El taichi ha demostrado su eficacia para reducir caídas al mejorar el control corporal, y
la gimnasia acuática es excelente para ganar flexibilidad y fortalecer la musculatura sin
sobrecargar las articulaciones”, detalla el Dr. Villamor. “Hay muchas alternativas que
permiten a los mayores moverse de forma segura y, al mismo tiempo, sentirse mejor
física y mentalmente”.

• Fisioterapia y programas de ejercicios personalizados
• Suplementos específicos
• Infiltraciones de ácido hialurónico para mejorar la movilidad
• Terapias biológicas como las células madre o el plasma rico en factores de
crecimiento, capaces de retrasar la evolución del daño articular

“Cuando los tratamientos conservadores ya no pueden ofrecer más beneficios, debemos
plantear alternativas quirúrgicas”, señala el especialista. “Las técnicas mínimamente
invasivas, como la artroscopia, y los protocolos de recuperación avanzada han
transformado por completo la experiencia quirúrgica: operar ya no es un último recurso,
sino una opción eficaz para evitar que el paciente siga viviendo con dolor y
limitaciones”.

Un mensaje clave: envejecer no significa renunciar a la vida activa

Desde iQtra recuerdan que mantenerse activo y recurrir a intervenciones adecuadas a
tiempo puede marcar la diferencia entre una vejez dependiente y una vida plena.
“El envejecimiento no tiene por qué ir acompañado de dolor ni de renuncia”, concluye
Villamor. “La combinación de ejercicio adaptado y medicina moderna permite a los
mayores preservar su autonomía y disfrutar más de su día a día”.